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3/25/2015


¡Esta noche la Luz está ENCENDIDA para Ti!

El 25 de marzo y el 1ero de abril, todas las parroquias de la Diócesis Católica de Dallas tendrán sus "luces encendidas" para confesión y oración en silencio para que los Católicos puedan venir o regresar a esta increíble fuente de la gracia, misericordia y sanación de Dios.

Del Blog del Obispo Kevin Farrell:

La luz de bienvenida y la gracia de la reconciliación estarán esperando en todas las parroquias de la Diócesis de Dallas el miércoles, 25 de marzo y el miércoles, 1ero de abril. Para muchos resulta difícil ir a confesarse, particularmente para quienes se han alejado de la Iglesia o del sacramento de la reconciliación durante mucho tiempo. No se me ocurre decirles nada mejor que las recientes palabras de aliento y beneplácito del Papa Francisco.

Preguntado a la multitud reunida en la Plaza de San Pedro: “¿Cuándo fue la última vez que se confesaron?” El Santo Padre les dijo, “Si ha pasado mucho tiempo, no pierdan un día más, que el sacerdote será bueno. Y allí estará Jesús, que es más bueno que los sacerdotes, y nos recibe, con tanto amor. ¡Sean valientes y vayan a confesarse!...“¡Qué cada vez que nos confesamos, Dios nos abraza, Dios nos hace una fiesta! Continuemos por este camino. ¡Qué Dios los bendiga!”

El Santo Padre agregó, “no es suficiente pedir perdón al Señor con la mente y el corazón, sino que hay que confesar humilde y confiadamente nuestros pecados a un ministro de la Iglesia…El sacerdote no solo representa a Dios sino también a toda la comunidad, y aunque uno piense que puede confesarse sólo con Dios no debe olvidar que los pecados son cometidos contra nuestros hermanos y contra la Iglesia, por lo que es necesario pedirles perdón también a ellos…el sacerdote recibe esta confesión con amor y ternura, y perdona en nombre de Dios.”

“El perdón de nuestros pecados no es algo que podemos darnos nosotros mismos, ni es el resultado de nuestros esfuerzos, sino que es un don del Espíritu Santo, quien nos llena con la fuente de gracia y misericordia que fluye incesantemente desde el corazón abierto de par en par de Cristo crucificado y resucitado...Y nos recuerda que sólo reconciliándonos en el Señor Jesucristo, con el Padre y con nuestros hermanos podremos estar verdaderamente en paz.”

“Reconociendo que el miedo puede, a menudo, mantenernos alejados de la confesión, el Papa agregó que desde el punto de vista humano, para desahogarse, es bueno hablar con el hermano y decirle al sacerdote lo que tanto nos pesa en el corazón. Uno siente que se desahoga ante Dios, con la Iglesia y con su hermano. ¡No teman ir a confesarse!” El corazón del sacerdote es un corazón que se conmueve...Si es verdad que la tradición indica el papel doble de médico y de juez de los confesores, no hay que olvidar que cómo médico está llamado a curar y como juez a absolver... ¡La confesión no es un tribunal de condena, es más bien una experiencia de perdón y misericordia!”

Fuente: La Luz está Encendida para ti