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Manteniendo a Nuestros Menores a Salvo

Manteniendo a Nuestros Menores a Salvo

Como Cristianos adultos, tenemos una responsabilidad moral y legal y Dios nos ha confiado el bienestar espiritual, emocional y físico de menores y adultos vulnerables. Cuando ellos participan en actividades dentro de o patrocinadas por nuestra Diócesis, nuestras parroquias y nuestras escuelas, es nuestra responsabilidad y compromiso brindarles un ambiente propicio y seguro.

Todos los menores que participan en los programas educativos diocesanos, Escuelas Católicas y Formación de Fe, serán exhortados a participar en el programa de “Contacto Físico Apropiado" (Safe Touch). Los Programas de “Contacto Físico Apropiado” son programas educativos que muestran a los menores como protegerse de ser abusados sexualmente. Se han implementado programas apropiados a la edad del menor en toda la diócesis.

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Paso 1: Conozca las Señales de Alerta

Al conocer las señales de alerta podremos reconocer las señales iniciales de una relación inapropiada con un menor. Si conocemos las señales de alerta, podremos detectar el posible abuso antes de que éste ocurra. Si conocemos las señales de alerta, no tendremos que depender de un menor para reportar un incidente. Tome sus precauciones cuando un individuo:

  • Disuade a otros adultos de participar o vigilar.
  • Siempre quiere estar a solas con los menores.
  • Se entusiasma más de estar con menores que con adultos.
  • Da obsequios a los menores y frecuentemente lo hace sin pedir permiso.
  • Se extralimita en el contacto físico.
  • Siempre quiere luchar o hacer cosquillas.
  • Piensa que las reglas no son para ellos.
  • Permite que los menores participen en actividades que no les permitirían sus padres.
  • Utiliza lenguaje soez o cuenta chistes obscenos.
  • Muestra pornografía a los menores.

 

Paso 2: Controle el Acceso

Controlar el acceso significa que tenemos cuidado de quién permitimos trabajar con nuestros menores. Esto también envía un mensaje de posible abuso sexual a menores.

  • Comunique el compromiso de la Iglesia de mantener nuestros menores a salvo.
  • Utilice solicitudes estándar.
  • Exija verificación de antecedentes penales.
  • Realice entrevistas presenciales.
  • Verifique las referencias.

 

Paso 3: Supervise todos los Programas

Los pederastas buscan la manera de pasar tiempo a solas con los menores. Si ellos saben que alguien está vigilando, tienen más dificultad para encontrar oportunidades de abuso sin ser descubiertos.

  • Identifique zonas apartadas, cierre con llave las habitaciones vacías.
  • El personal debe revisar los baños antes de enviar solos a los menores.
  • No permita que los menores entren en zonas designadas sólo para el personal.
  • Solamente reúnase con menores en sitios por donde puedan pasar otros adultos.
  • Los supervisores debe examinar las actividades.
  • Siempre tenga dos adultos autorizados en el aula.
  • Permita que los padres de familia se presenten a los programas.
  • Asegúrese que los programas nuevos sean aprobados por la administración correspondiente (escuela, educación religiosa y parroquia).

 

Paso 4: Manténgase Informado

Mantenerse informado significa que los padres de familia deben estar enterados de lo que está pasando en las vidas de sus hijos y deben prestar atención a los signos sutiles de un problema. Los padres deben hablar con sus hijos, escucharlos y observarlos. Cuando observamos a nuestros hijos y tenemos comunicación con ellos, es más probable que detectemos las señales de que se encuentran en peligro. Podemos notar un cambio repentino en su comportamiento si se tornan agresivos o malhumorados, pierden interés en la escuela o dejan de preocuparse por su higiene personal.

  • Hable con sus hijos.
  • Escuche a sus hijos.
  • Observe a sus hijos.
  • Deje saber a sus hijos que pueden contarle cualquier cosa.
  • Muestre a sus hijos dónde se encuentran sus partes íntimas.
  • Hable frecuentemente con sus hijos acerca de protegerse a sí mismos.
  • Enseñe a sus hijos cómo protegerse ellos mismos.
  • •Enseñe a sus hijos qué deben hacer si alguien intenta tocarlos.
  • •Enseñe a sus hijos qué deben hacer si alguien los hace sentir incómodos.

 

Paso 5: Exprese Sus Preocupaciones

Expresar sus preocupaciones significa contarle a alguien cuando se sienta incómodo con una situación o si sospecha de abuso. Significa prestar atención a sus propios sentimientos y no esperar hasta que sea demasiado tarde. Solamente expresando nuestras preocupaciones podemos utilizar nuestro conocimiento para proteger a los menores. Inclusive si no existe abuso, es importante dejarle saber a otros cuando tenga preocupaciones.