Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Eternamente con El Salvador

VIDEO: Forever With El Salvador

Publish date: Friday, August 25, 2017

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In Dallas, more than 500 people gathered Aug. 15 for a Mass at the Cathedral Shrine of the Virgin of Guadalupe in downtown Dallas, with Bishop Edward J. Burns paying homage to a man he called courageous and who never stopped fighting for his people.  

Bishop Burns recently had traveled to El Salvador as part of his work on the board of directors of Catholic Relief Services and was inspired to organize a Mass and celebration to honor Blessed Romero on the Feast of the Assumption and what would have been his 100th birthday.

Blessed Romero was born Aug. 15, 1917, and hundreds of people gathered at San Salvador’s cathedral on Aug. 15 for a Mass celebrated by Cardinal Ricardo Ezzatti of Santiago, Chile, who served as Pope Francis’ special envoy for the celebration and called Blessed Romero “a martyr of hope.” Masses also were celebrated in other parts of the country.

Cardinal Gregorio Rosa Chávez of San Salvador and a close friend of Blessed Romero gave a presentation on the archbishop’s life and work during a Mass on Aug. 12 in the western Santa Ana Diocese.

Too many people in El Salvador “continue to call martyrs those who picked up arms and died following an ideal” in the country’s 12-year-long civil war, the cardinal wrote in an article for L’Osservatore Romano, the Vatican newspaper.

The country’s real martyrs, the cardinal said, “never stained their hands with blood,” and they were “men and women who strove to love God and their neighbors.”

The real martyrs of El Salvador, he said, are Blessed Romero, “the assassinated priests and the four U.S. women—three religious and a laywoman—whose lives were taken in December 1980,” referring to Maryknoll Sisters Ita Ford and Maura Clarke, Ursuline Sister Dorothy Kazel and Jean Donovan, a laywoman.

In addition, he wrote, “we all have a debt that we must begin to settle as soon as possible. We are obliged out of gratitude to God and love for the truth to redeem the memory of hundreds of anonymous martyrs, most of whom were humble campesinos.”

“For us, martyr means witness,” he said. “We must walk with them in the name of Christ.”

For the full story, check out the latest edition of the Texas Catholic, or visit www.texascatholic.com.

 

Video: Forever With El Salvador

 


Español

Eternamente con El Salvador

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En Dallas, más de 500 personas se reunieron con el Obispo Edward J. Burns el 15 de agosto durante la celebración de una Misa en la Catedral Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en el centro de Dallas, para rendir homenaje a un hombre a quien describió como valiente y como alguien que nunca dejó de luchar por su pueblo.

El Obispo Burns viajó recientemente a El Salvador como parte de su trabajo en la junta de directores de Catholic Relief Services y fue inspirado para organizar una Misa y celebración en honor del Beato Romero en la Fiesta de la Asunción y en lo que habría sido su cumpleaños número 100.

El Beato Romero nació el 15 de agosto de 1917. Cientos de personas se reunieron en la Catedral de San Salvador el 15 de agosto con motivo de una Misa celebrada por el Cardenal Ricardo Ezzatti de Santiago de Chile, quien sirvió como enviado especial del Papa Francisco para la celebración y quien llamó al Beato Romero "un mártir de la esperanza". Asimismo, las Misas fueron celebradas en otras partes del país.

El Cardenal Gregorio Rosa Chávez de San Salvador y amigo cercano del Beato Romero dio una presentación sobre la vida y obra del arzobispo durante la Misa del 12 de agosto en la Diócesis occidental de Santa Ana.

Demasiadas personas en El Salvador "continúan llamando mártires a quienes tomaron las armas y murieron siguiendo un ideal" en la prolongada guerra civil de 12 años, apuntó el cardenal en un artículo para L'Osservatore Romano, el periódico del Vaticano.

Los auténticos mártires del país, expresó el cardenal, "nunca mancharon sus manos con sangre," y fueron "hombres y mujeres que se esforzaron por amar a Dios y al prójimo."

Los verdaderos mártires de El Salvador, expresó, son el Beato Romero, "los sacerdotes asesinados y las cuatro mujeres de los Estados Unidos—tres religiosas y una laica—cuyas vidas fueron tomadas en diciembre de 1980", refiriéndose a las hermanas de Maryknoll Ita Ford y Maura Clarke, la Hermana Ursulina Dorothy Kazel y Jean Donovan, una laica.

Asimismo, subrayó, "todos tenemos una deuda que tenemos que empezar a liquidar tan pronto como sea posible. Estamos obligados, por gratitud a Dios y amor a la verdad, a redimir la memoria de centenares de mártires anónimos, la mayoría de los cuales eran humildes campesinos".

"Para nosotros, mártir significa testigo," expresó. "debemos caminar con ellos en el nombre de Cristo".

Si desea leer la historia completa, consulte la última edición de The Texas Catholic, o visite www.texascatholic.com.