Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Entendiendo a María como nuestra guía hacia la Misericordia de Dios

Understanding Mary’s role in bringing us to the mercy of God

Publish date: Tuesday, May 31, 2016

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We have come to the end of May, a month the Catholic church dedicates in a special way to honoring the Blessed Virgin Mary. We are encouraged to reflect not only on Mary’s role as the mother of God, but her role as our own mother as well. During this Year of Mercy, we are also awarded a unique opportunity to understand Mary’s role in bringing us to the mercy of God through the devotion of Pope Francis to Our Lady, Undoer of Knots.

Early in his pontificate, Pope Francis helped to popularize a devotion to Our Lady, Undoer of Knots, depicted in a 17th century painting located in the Church of St. Peter am Perlach, in Augsburg, Bavaria. In 1986, a young Father Bergoglio discovered this unique depiction of the Madonna while studying Theology in Germany. It is thought that the image resonated with him at the time due to the particular challenges he had recently faced as a Jesuit provincial. He took a postcard of the painting back with him to Argentina, and subsequently spread the devotion throughout Argentina and Latin America. As archbishop of Buenos Aires, Pope Francis often attached the image of Our Lady, Undoer of Knots to his correspondence.

In his weekly Catechesis of October 12, 2013, Pope Francis stated that when we do not listen to God, “when we do not follow his will, we do concrete things that demonstrate our lack of trust in him – for that is what sin is – a kind of knot is created deep within us. These knots take away our peace and serenity. They are dangerous, since many knots can form a tangle which gets more and more painful and difficult to undo.”

Pope Francis then helps show how Mary leads us to God’s mercy to help the pain caused by the knots of sin: “Nothing is impossible for God’s mercy! Even the most tangled knots are loosened by his grace. And Mary, whose ‘Yes’ opened the door for God to undo the knot of the ancient disobedience, is the Mother who patiently and lovingly brings us to God, so that he can untangle the knots of our soul by his fatherly mercy.”

This May, let us entrust ourselves to Mary, the mother of our faith, and ask her intercession for the knots of our sins to be untied so that we may be spiritually renewed in God’s mercy.

 

Prayer to Mary, Undoer of Knots

Virgin Mary, Mother of fair love, Mother who never refuses to come to the aid of a child in need, Mother whose hands never cease to serve your beloved children because they are moved by the divine love and immense mercy that exists in your heart, cast your compassionate eyes upon me and see the snarl of knots that exist in my life.

You know very well how desperate I am, my pain and how I am bound up by the Knots.

Mary, Mother to whom God entrusted the undoing of the knots in the lives of his children, I entrust into your hands the ribbon of my life.

No one, not even the Evil One himself, can take it away from your precious care.  In your hands there is no knot that cannot be undone.

Powerful Mother, by your grace and intercessory power with Your Son and My Liberator, Jesus, take into your hands today this knot… I beg you to undo it for the glory of god, once and for all.  You are my hope.

O my Lady, you are the only consolation God gives me, the fortification of my feeble strength, the enrichment of my destitution and with Christ the freedom from my chains.

Hear my plea

Keep me, guide me, protect me, o safe refuge.

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Image Credit:


 

 


Español

Entendiendo a María como nuestra guía hacia la Misericordia de Dios

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El fin del mes de mayo se acerca rápidamente, un mes que la Iglesia Católica dedica de manera muy especial a honrar a la Santísima Virgen María. Se nos pide que reflexionemos no sólo en el papel de María como madre de Dios, sino también como madre nuestra. Asimismo, durante este Año de la Misericordia, se nos concede una oportunidad única de entender el papel de María como nuestra guía hacia la misericordia de Dios a través de la devoción del Papa Francisco a Nuestra Señora Desatanudos.

Al inicio de su pontificado, el Papa Francisco ayudó a popularizar una devoción a Nuestra Señora Desatanudos, ilustrada en una pintura del siglo XVII que se encuentra en la Iglesia St. Peter am Perlach, en Augsburg, Bavaria. En 1986, el joven Padre Bergoglio descubrió esta singular representación de la Virgen mientras estudiaba Teología en Alemania. Se cree que la imagen tocó su sensibilidad en un momento de desafíos particulares que recientemente había enfrentado como jesuita provincial. Tomó una imagen de la pintura a su regreso a Argentina y posteriormente extendió la devoción en Argentina y América Latina. Como Arzobispo de Buenos Aires, el Papa Francisco a menudo incluía la imagen de Nuestra Señora Desatanudos a su correspondencia.

En su catequesis semanal del 12 de octubre de 2013, el Papa Francisco afirmó que cuando no escuchamos a Dios, "cuando no lo escuchamos, no seguimos su voluntad, cometemos actos concretos en los que mostramos falta de confianza en él – y esto es pecado –, se forma como un nudo en nuestra interioridad".

El Papa Francisco nos muestra cómo María nos guía hacia la misericordia de Dios para aliviar el dolor causado por los nudos del pecado: "Pero para la misericordia de Dios nada es imposible. Hasta los nudos más enredados se deshacen con su gracia. Y María, que con su ‘sí’ ha abierto la puerta a Dios para deshacer el nudo de la antigua desobediencia, es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que él desate los nudos de nuestra alma con su misericordia de Padre".

Este mes de mayo, confiémonos a María, la madre de nuestra fe y pidamos su intercesión para que se desaten los nudos de nuestros pecados y seamos renovados espiritualmente en la misericordia de Dios.

Oración a Nuestra Señora Desatanudos

Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones.

Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.

Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos recibas en tus manos y que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo.

Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra y desata los nudos, que impiden nos unamos a Dios, para que libres de toda confusión y error, los hallemos en todas las cosas, tengamos en El puestos nuestros corazones y podamos servirle siempre en nuestros hermanos.

Amén

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Crédito fotográfico: