Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Reciba una Indulgencia Plenaria durante el Año Jubilar de la Misericordia en la Diócesis de Dallas

Receiving a Plenary Indulgence during the Jubilee Year of Mercy in the Diocese of Dallas

Publish date: Monday, February 1, 2016

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From the beginning of the Jubilee Year of Mercy on December 8, 2015, until its end on November 20, 2016, an opportunity is given for the faithful to receive a Plenary Indulgence, decreed by Pope Francis and with the pastoral intention of Bishop Kevin J. Farrell, D. D., Bishop of Dallas. Throughout the Diocese of Dallas, Catholics should follow the guidelines, below, in order to obtain remission from all temporal punishment due to sin.

What is a Plenary Indulgence?

Temporal punishment can be thought of as a type of “penalty” that remains even after sacramental confession. Some type of restorative, purifying “process” can take place either in this life or in purgatory. Because the baptized are members of the Communion of Saints, some or all of the temporal punishment for sin is removed by the Plenary Indulgence, and any remaining restoration/reparation happens when we exchange holiness with one another. Although some may need to deal with the personal guilt that occasionally lingers after forgiveness, we can see the work of God’s grace as we pray and do good works to become better Christians. Also, it is possible to obtain a Plenary Indulgence for oneself or for one who is already deceased, so that the deceased person’s “time” in Purgatory can be reduced.

What is the source of a Plenary Indulgence?

The source of a Plenary Indulgence is Christ himself, the saints and martyrs, and the Church’s treasury of spiritual goods that is unending and inexhaustible.

How to obtain a Plenary Indulgence during the Jubilee Year of Mercy

  1. Visit the Cathedral Shrine of the Virgin of Guadalupe, entering through the Doors of Mercy, plus receiving the designated sacraments and praying the prescribed prayers (listed below) OR
     
  2. Practice the Corporal and/or Spiritual Works of Mercy, plus receiving the designated sacraments and praying the prescribed prayers (listed below).

    Receive the Sacrament of Penance (make a sacramental confession), then shortly thereafter, receive Holy Communion during a celebration of the Eucharist, and finally pray for the intentions of the Holy Father, and pray the Creed (Nicene or Apostles’).

 

Those who are in prison or jail may receive the Plenary Indulgence if they attend Mass during the Jubilee Year of Mercy and receive the designated sacraments and pray the prescribed prayers.

Those who are sick in hospitals or homebound with illness, and who receive Holy Communion OR view the Mass on television, may receive the Plenary Indulgence.

 

The Spiritual Works of Mercy

The Corporal Works of Mercy

  • To instruct the ignorant
  • To counsel the doubtful
  • To admonish sinners
  • To bear wrongs patiently
  • To forgive injuries willingly
  • To console the sorrowful
  • To pray for the living and the dead.
  • To feed the hungry
  • To give drink to the thirsty
  • To clothe the naked
  • To shelter the homeless
  • To visit the sick
  • To visit those in prison
  • To bury the dead

 

The Apostles’ Creed

I believe in God, the Father Almighty, Creator of heaven and earth; and in Jesus Christ, His only Son, our Lord: Who was conceived by the Holy Spirit, born of the Virgin Mary; suffered under Pontius Pilate, was crucified, died and was buried. He descended into hell; the third day He rose again from the dead; He ascended into heaven, is seated at the right hand of God the Father Almighty; from thence He shall come to judge the living and the dead. I believe in the Holy Spirit, the Holy Catholic Church, the communion of Saints, the forgiveness of sins, the resurrection of the body, and life everlasting. Amen.

The Nicene Creed

I believe in one God, the Father almighty, maker of heaven and earth,
of all things visible and invisible.
I believe in one Lord Jesus Christ,
The Only Begotten Son of God, born of the Father before all ages.
God from God, Light from Light, true God from true God, begotten, not made, consubstantial with the Father;
through him all things were made.
For us men and for our salvation he came down from heaven,

At the words that follow, up to and including and became man, all bow.
and by the Holy Spirit was incarnate of the Virgin Mary, and became man.

For our sake he was crucified under Pontius Pilate, he suffered death and was buried,
and rose again on the third day in accordance with the Scriptures.
He ascended into heaven and is seated at the right hand of the Father.
He will come again in glory to judge the living and the dead and his kingdom will have no end.

I believe in the Holy Spirit, the Lord, the giver of life,
who proceeds from the Father and the Son,
who with the Father and the Son is adored and glorified,
who has spoken through the prophets.
I believe in one, holy, catholic and apostolic Church.
I confess one Baptism for the forgiveness of sins,
and I look forward to the resurrection of the dead and the life of the world to come. Amen.

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Published for the Jubilee Year of Mercy for the People of God in the Diocese of Dallas by the Office of Worship, beginning December 8, 2015

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Español

Reciba una Indulgencia Plenaria durante el Año Jubilar de la Misericordia en la Diócesis de Dallas

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Desde el comienzo del año jubilar de la misericordia, el 8 de diciembre de 2015, y hasta su conclusión el 20 de noviembre de 2016, se otorga una oportunidad a los fieles de recibir una Indulgencia Plenaria, decretada por el Papa Francisco y con la intención pastoral del Obispo Kevin J. Farrell, D. D., Obispo de Dallas. En toda la Diócesis de Dallas, los Católicos deben seguir las directrices mencionadas a continuación, para obtener la remisión de todo castigo temporal debido al pecado.

¿Qué es una Indulgencia Plenaria?

Se puede pensar en el castigo temporal cómo un tipo de “pena” que permanece aún después de realizar una confesión sacramental. Un cierto “proceso” de purificación restaurativa que puede llevarse a cabo, ya sea durante esta vida o en el purgatorio. Debido a que todos los bautizados son miembros de la Comunión de los Santos, parte de o todo el castigo temporal ocasionado por el pecado es removido por la Indulgencia Plenaria, y cualquier restauración/reparación remanente ocurre cuando intercambiamos santidad unos con otros. Aun cuando algunos podremos necesitar lidiar con la culpa personal que ocasionalmente permanece después de obtener el perdón, podemos ver el trabajo de la gracia de Dios al rezar y realizar buenas obras para convertirnos en mejores Cristianos. Asimismo, es posible obtener una Indulgencia Plenaria tanto para nosotros mismos como para alguien que ya ha fallecido, para que su “tiempo” en el Purgatorio pueda reducirse.

¿Cuál es la fuente de una Indulgencia Plenaria?

La fuente de una Indulgencia Plenaria es el mismo Cristo, los santos y mártires y el tesoro de interminables e inagotables bienes espirituales de la Iglesia.

Como obtener una Indulgencia Plenaria durante el Año Jubilar de la Misericordia

  1. Visite la Catedral Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, entrando por las puertas de la Misericordia, además de recibir los sacramentos designados y rezar las oraciones prescritas (a continuación). O
     
  2. Practique las Obras Corporales y Espirituales de Misericordia, además de recibir los sacramentos designados y rezar las oraciones prescritas (a continuación).

Reciba el Sacramento de la Penitencia (realice una confesión sacramental), enseguida reciba la Sagrada Comunión durante una celebración de la Eucaristía, y finalmente rece por las intenciones del Santo Padre, y rece el Credo (Niceno o de los Apóstoles).

Quienes se encuentran en prisión pueden recibir la Indulgencia Plenaria si asisten a Misa durante el Año Jubilar de la Misericordia y reciben los sacramentos designados y rezan las oraciones prescritas.

Quienes se encuentran enfermos en hospitales o confinados en su hogar debido a una enfermedad y reciben la Sagrada Eucaristia O ven la Misa transmitida por televisión, pueden recibir la Indulgencia Plenaria.

Obras Espirituales de Misericordia

Obras Corporales de Misericordia

  • Enseñar al que no sabe
  • Dar buen consejo al que lo necesita
  • Corregir al que se equivoca
  • Perdonar al que nos ofende
  • Consolar al triste
  • Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
  • Rezar a Dios por los vivos y los muertos
  • Visitar a los enfermos
  • Dar de comer al hambriento
  • Dar de beber al sediento
  • Dar posada al peregrino
  • Vestir al desnudo
  • Visitar a los presos
  • Enterrar a los muertos

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso. Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Credo Niceno

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, 
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, 
nacido del Padre antes de todos los siglos: 
Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, 
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; 
que por nosotros lo hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo,

En las palabras que siguen, hasta se hizo hombre, todos se inclinan:
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, 
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; 
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, 
que procede del Padre y del Hijo, 
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, 
y que habló por los profetas. 
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. 
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amen.

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Publicado por la Oficina de Culto Sagrado para el Pueblo de Dios en la Diócesis de Dallas en ocasión del Año Jubilar
de la Misericordia que inicia el 8 de Diciembre de 2015

 

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