Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Exhortación Apostólica del Papa Francisco: «Gaudete et exsultate»

A guide to Christianity for the 21st Century: the new Apostolic Exhortation of Pope Francis

Publish date: Wednesday, April 11, 2018

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By Christopher Wells

“The Lord asks everything of us, and in return offers us true life, the happiness for which we were created.”

In his third Apostolic Exhortation (following Evangelii gaudium and Amoris laetitia) Pope Francis reflects on the call to holiness, and how we can respond to that call in the modern world. “My modest goal” in the Exhortation, Pope Francis says, “is to repropose the call to holiness in a practical way for our own time.”

The five chapters of Gaudete et exsultate follow a logical progression, beginning with a consideration of the call to holiness as it is in itself. The Holy Father than examines two “subtle enemies of holiness,” namely, contemporary gnosticism and contemporary pelagianism. 

Holiness in living the Beatitudes

The heart of Gaudete et exsultate is dedicated to the idea that holiness means following Jesus. In this third chapter, Pope Francis considers each of the Beatitudes as embodying what it means to be holy. But if the Beatitudes show us what holiness means, the Gospel also shows us the criterion by which we will be judged: “I was hungry and you gave me food… thirsty and you gave me drink… a stranger and you welcomed me… naked and you clothed me… sick and you took care of me… in prison and you visited me.”

Pope Francis devotes the fourth chapter of Gaudete et exsultate to “certain aspects of the call to holiness” that he feels “will prove especially meaningful” in today’s world: perseverance, patience, and meekness; joy and a sense of humor; boldness and passion; the communal dimension of holiness; constant prayer.

Spiritual combat and discernment

Finally, the Exhortation makes practical suggestions for living out the call to holiness. “The Christian life is a constant battle,” the Pope says. “We need strength and courage to withstand the temptations of the devil and to proclaim the Gospel.” In the fifth chapter, he speaks about the need for “combat” and vigilance, and calls us to exercise the gift of discernment, “which is all the more necessary today,” in a world with so many distractions that keep us from hearing the Lord’s voice.

“It is my hope,” Pope Francis concludes, “that these pages will prove helpful by enabling the whole Church to devote herself anew to promoting the desire for holiness.”

The full text of the Apostolic Exhortation Gaudete et exsultate can be found on the Holy See website.


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Source: Vaticannews.va
Image Source: Michael Ehrmann/Aleteia


Español

Exhortación Apostólica del Papa Francisco: «Gaudete et exsultate»

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Ciudad del Vaticano

«Alegraos y regocijaos» (Mt 5,12). Empieza con las palabras de Jesús «a los que son perseguidos o humillados por su causa», la Exhortación Apostólica firmada por el Santo Padre Francisco el 19 de marzo, Solemnidad de San José, del año 2018, sexto de su Pontificado.

«El Llamado a la santidad»; «Dos sutiles enemigos de la santidad»; «A la luz del Maestro»; «Algunas notas de la santidad en el mundo actual» y «Combate, vigilancia y discernimiento»

Son los cinco capítulos, del documento pontificio - publicado en español, italiano, francés, inglés, portugués, alemán, polaco y árabe - en el que el Papa Francisco recuerda las Bienaventuranzas como camino «a contracorriente» que Jesús nos indica para ser un buen cristiano:

«Puede haber muchas teorías sobre lo que es la santidad, abundantes explicaciones y distinciones. Esa reflexión podría ser útil, pero nada es más iluminador que volver a las palabras de Jesús y recoger su modo de transmitir la verdad. Jesús explicó con toda sencillez qué es ser santos, y lo hizo cuando nos dejó las bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12; Lc 6,20-23). Son como el carnet de identidad del cristiano. Así, si alguno de nosotros se plantea la pregunta: «¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?», la respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el sermón de las bienaventuranzas. En ellas se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano de nuestras vidas» (63).

No es un tratado sino el anhelo de hacer resonar el llamado a la santidad

«No es de esperar aquí un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación. Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4). (2)

El Papa Francisco desea coronar sus reflexiones con María:

«… porque Ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con Ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…». (176)
 

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Fuente: Vaticannews.va
Fuente de Imagen: Michael Ehrmann/Aleteia

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