Entendiendo a María como nuestra guía hacia la Misericordia de Dios

5/30/2016


 

El fin del mes de mayo se acerca rápidamente, un mes que la Iglesia Católica dedica de manera muy especial a honrar a la Santísima Virgen María. Se nos pide que reflexionemos no sólo en el papel de María como madre de Dios, sino también como madre nuestra. Asimismo, durante este Año de la Misericordia, se nos concede una oportunidad única de entender el papel de María como nuestra guía hacia la misericordia de Dios a través de la devoción del Papa Francisco a Nuestra Señora Desatanudos.

Al inicio de su pontificado, el Papa Francisco ayudó a popularizar una devoción a Nuestra Señora Desatanudos, ilustrada en una pintura del siglo XVII que se encuentra en la Iglesia St. Peter am Perlach, en Augsburg, Bavaria. En 1986, el joven Padre Bergoglio descubrió esta singular representación de la Virgen mientras estudiaba Teología en Alemania. Se cree que la imagen tocó su sensibilidad en un momento de desafíos particulares que recientemente había enfrentado como jesuita provincial. Tomó una imagen de la pintura a su regreso a Argentina y posteriormente extendió la devoción en Argentina y América Latina. Como Arzobispo de Buenos Aires, el Papa Francisco a menudo incluía la imagen de Nuestra Señora Desatanudos a su correspondencia.

En su catequesis semanal del 12 de octubre de 2013, el Papa Francisco afirmó que cuando no escuchamos a Dios, "cuando no lo escuchamos, no seguimos su voluntad, cometemos actos concretos en los que mostramos falta de confianza en él – y esto es pecado –, se forma como un nudo en nuestra interioridad".

El Papa Francisco nos muestra cómo María nos guía hacia la misericordia de Dios para aliviar el dolor causado por los nudos del pecado: "Pero para la misericordia de Dios nada es imposible. Hasta los nudos más enredados se deshacen con su gracia. Y María, que con su ‘sí’ ha abierto la puerta a Dios para deshacer el nudo de la antigua desobediencia, es la madre que con paciencia y ternura nos lleva a Dios, para que él desate los nudos de nuestra alma con su misericordia de Padre".

Este mes de mayo, confiémonos a María, la madre de nuestra fe y pidamos su intercesión para que se desaten los nudos de nuestros pecados y seamos renovados espiritualmente en la misericordia de Dios.

Oración a Nuestra Señora Desatanudos

Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones.

Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades y, con toda sencillez y paciencia, nos diste ejemplo de cómo desenredar la madeja de nuestras vidas. Y al quedarte para siempre como Madre Nuestra, pones en orden y haces más claros los lazos que nos unen al Señor.

Santa María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Tú que con corazón materno desatas los nudos que entorpecen nuestra vida, te pedimos que nos recibas en tus manos y que nos libres de las ataduras y confusiones con que nos hostiga el que es nuestro enemigo.

Por tu gracia, por tu intercesión, con tu ejemplo, líbranos de todo mal, Señora Nuestra y desata los nudos, que impiden nos unamos a Dios, para que libres de toda confusión y error, los hallemos en todas las cosas, tengamos en El puestos nuestros corazones y podamos servirle siempre en nuestros hermanos.

Amén

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