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Noticias de la Diócesis 3.5.2021


Declaración del Obispo Edward J. Burns sobre la Vacuna Johnson & Johnson contra el COVID-19

La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) publicó una declaración, el 2 de marzo de 2021, sobre la vacuna Johnson & Johnson con el objetivo de llamar la atención sobre el uso inmoral de líneas celulares derivadas de fetos abortados en el desarrollo de vacunas COVID-19 y para guiar a los fieles con respecto a la recepción de la vacuna Johnson & Johnson en particular.

Es importante destacar lo que dice, y lo que no dice, la declaración de la USCCB. Dicha declaración dice que la vacuna Johnson & Johnson plantea preocupaciones morales adicionales a las de las vacunas Moderna y Pfizer, ya que dichas vacunas utilizan células derivadas del aborto sólo en la etapa de prueba, mientras que la vacuna Johnson & Johnson utiliza líneas celulares derivadas de fetos abortados en todas las etapas: diseño, fabricación y prueba. Por este motivo, la USCCB pide a los fieles que consideren la posibilidad de buscar las vacunas Moderna o Pfizer por encima de la vacuna Johnson & Johnson cuando se les presente una opción.

Lo que no dice es que recibir la vacuna Johnson & Johnson es moralmente inadmisible o que debemos evitar categóricamente el uso de esta vacuna. La USCCB identifica la enseñanza moral Católica sobre este tema: “La Congregación para la Doctrina de la Fe ha considerado que ‘cuando no estén disponibles vacunas Covid-19 éticamente irreprochables… es moralmente aceptable utilizar las vacunas contra la Covid-19 que han utilizado líneas celulares de fetos abortados en su proceso de investigación y producción”. La Iglesia reconoce plenamente que durante esta pandemia en la que hay un acceso limitado a las vacunas, las personas se encuentran en una situación en la que no tienen otra opción con respecto a la vacuna que reciben.

Por lo tanto, coincido con el juicio de la USCCB y reitero lo que ha expresado:

“Si bien debemos seguir insistiendo en que las compañías farmacéuticas dejen de utilizar líneas celulares derivadas de fetos abortados, dado el sufrimiento mundial que esta pandemia está ocasionando, afirmamos una vez más que ser vacunados puede ser un acto de caridad al servicio del bien común”.