Catholic Diocese of Dallas

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En Español - ¿Dónde está tu Montaña?

Where is your mountain?

Publish date: Tuesday, February 23, 2016

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by Bishop Robert Barron

As we continue our meditations, especially focusing on the Transfiguration, I would like to reflect on prayer. Studies show that prayer is a very common, popular activity. Even many people who profess no belief in God still pray!

But what precisely is prayer—or better, what ought it to be? The Transfiguration is extremely instructive. We hear that Jesus took Peter, James, and John with him “up the mountain to pray.” Now, as we’ve said before, mountains are standard Biblical places of encounter with God. The idea was that the higher you go, the closer you come to God.

We don’t have to be literal about this, but we should unpack its symbolic sense. In order to commune with God, you have to step out of your every day, workaday world. The mountain symbolizes transcendence, otherness, the realm of God. If people say, “I pray on the go” or “my work is my prayer,” they’re not really people of prayer.

Your mountain could be church, a special room in your house, the car, or a corner of the natural world. But it has to be someplace where you have stepped out of your ordinary business. And you have to take the time to do it. Jesus and his friends literally stepped away in order to pray.

The text then says, “While he was praying, his face changed in appearance and his clothing became dazzling white” (Matthew 17:2). The reference here is to Moses whose face was transfigured after he communed with God on Mt. Sinai. But the luminosity is meant in general to signal the invasion of God.

In the depths of prayer, when you have achieved a communion with the Lord, the light of God’s presence is kindled deep inside of you, at the very core of your existence. And then it begins to radiate out through the whole of your being. That’s why it is so important that Luke mentions the clothing of Jesus becoming dazzling white. Clothes evoke one’s contact with the outside world.

The God discovered in prayer should radiate out through you to the world, so that you become a source of illumination.

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Bishop Robert Barron is an author, speaker, theologian, and founder of Word on Fire, a global media ministry. Word on Fire reaches millions of people by utilizing the tools of new media to draw people into or back to the Catholic Faith.

Originally published at lentenreflections.com, used with permission


Español

¿Dónde está tu Montaña?

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por Obispo Robert Barron

Al continuar con nuestras meditaciones, centrándonos especialmente en la Transfiguración, me gustaría reflexionar acerca de la oración. Los estudios demuestran que la oración es una actividad muy común y popular. ¡Incluso numerosas personas que no profesan una fe en Dios rezan!

¿Pero que es la oración — o aún mejor — qué debería ser? La Transfiguración es inmensamente instructiva en este sentido. Oímos que Jesús llevó a Pedro, Santiago y Juan con él "a la montaña a orar". Como hemos dicho anteriormente, las montañas son lugares bíblicos de encuentro con Dios. La idea era que cuanto más alto subas, más cerca estás de Dios.

No tenemos que tomarlo literalmente, pero debemos desempacar su sentido simbólico. Para comulgar con Dios, tienes que salir de tu mundo, de tu rutina cotidiana. La montaña simboliza trascendencia, alteridad, el Reino de Dios. Si las personas dicen, "Yo rezo en el camino al trabajo" o "mi trabajo es mi oración," no son realmente personas de oración.

Tu montaña puede ser la iglesia, un cuarto especial en tu casa, el coche o el campo. Pero tiene que ser un lugar donde has dado un paso fuera de tu vida ordinaria. Y tienes que tomar el tiempo para hacerlo. Jesús y sus amigos literalmente se alejaron para orar.

El texto nos dice, "Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz" (Mt 17,2). La referencia aquí es Moisés, cuyo rostro se transfiguró después de encontrarse con Dios en el Monte Sinaí. Pero la luminosidad en general debe indicar la invasión de Dios.

En las profundidades de la oración, cuando has logrado una comunión con el Señor, la luz de la presencia de Dios es encendida profundamente dentro de ti, en el centro de tu existencia. Y luego comienza a irradiar hacia fuera a través de la totalidad de tu ser. Por eso es tan importante que Mateo mencione la ropa de Jesús volviéndose de un blanco deslumbrante. La ropa evoca el contacto con el mundo exterior.

El Dios descubierto en oración debe irradiar al mundo a través de ti, para que te conviertas en una fuente de iluminación.

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El Obispo Robert Barron es escritor, orador, teólogo y fundador de Word on Fire, un ministerio de los medios de comunicación global. Word on Fire llega a millones de personas utilizando las herramientas de los nuevos medios de comunicación para atraer a las personas a la Fe Católica.

Publicado originalmente en lentenreflections.com, usado con permiso