Catholic Diocese of Dallas

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En Español - El Papa Francisco presenta la Bula de Convocación del Jubileo de la Misericordia

Pope Francis presents Bull of Indiction of Jubilee of Mercy

Publish date: Monday, April 13, 2015

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(Vatican Radio) Pope Francis on Saturday afternoon proceeded with the presentation of the official Bull of Indiction of the Extraordinary Jubilee of Mercy, set to begin December 8.

The bull is the fundamental document for the Holy Year that outlines the overall spirit and intentions for the Jubilee, as well as the spiritual fruits that are hoped for.

It was read by Fr Leonardo Sapienza, Regent of the Prefecture of the Pontifical Household, in a ceremony by the Holy Door of St Peter’s Basilica.

Pope Francis then moved into the basilica to preside Vespers for Divine Mercy Sunday.

The 28-page bull, titled “Misericordiae Vultus” or “The Face of Mercy” opens with the declaration, “Jesus is the face of the Father’s mercy. These words might well sum up the mystery of the Christian faith.”

In the document, Pope Francis says the Holy Year is “dedicated to living out in our daily lives the mercy” which God “constantly extends to all of us.”

He explains the year will begin on December 8 to commemorate both the feast of the Immaculate Conception and the 50th anniversary of the closing of the Second Vatican Council, which called the Church to proclaim the Gospel to the world in new ways, bringing God’s mercy to everyone.

After the Holy Door of St Peter’s is open on December 8, the Holy Doors of the other papal basilicas will be opened in subsequent days. As well, as a sign of communion of the whole Church, the pope has requested that every diocese in the world open a similar “Door of Mercy” for the local celebrations of the Jubilee.

The document develops three main themes.

First, Pope Francis elaborates the theological understanding of God’s mercy, explaining the role of mercy in the life of people and of the Church, who are both the beneficiaries and the witnesses to God’s mercy in the world.

“The mercy of God is not an abstract idea, but a concrete reality through which he reveals his love as that of a father or a mother, moved to the very depths out of love for their child,” the Pope writes.

“Mercy is the very foundation of the Church’s life,” he continues. “The Church’s very credibility is seen in how she shows merciful and compassionate love.”

He recalls that the motto of the Holy Year is “Merciful like the Father.”

“Wherever the Church is present, the mercy of the Father must be evident,” he writes. “Wherever there are Christians, everyone should find an oasis of mercy.”

As  a second theme, the Pope offers practical ways to live well the Holy Year: go on pilgrimage as an “impetus to conversion”; do not judge or condemn but forgive and give, avoiding gossip, envy and jealousy; have a heart open to the fringes of society and bring consolation, mercy and solidarity to people who live in precarious situations; take up the corporal and spiritual acts of mercy with joy; and observe the “24 Hours for the Lord” initiative, which encourages prayer and the sacrament of reconciliation, in every diocese during Lent.

He also addresses confessors, encouraging them to be “authentic signs of the Father’s mercy.” And, during Lent of the Holy Year, the Pope says he will send out “Missionaries of Mercy”–priests to whom he will grant “the authority to pardon even those sins reserved to the Holy See.” They will be “living signs of the Father’s readiness to welcome those in search of his pardon,” he writes.

As a third theme, the Pope issues particular calls for justice and conversion. He asks members of criminal organizations and those involved in corruption to change their lives and to embrace God’s mercy.

He also notes that both Judaism and Islam “consider mercy to be one of God’s most important attributes.” And he expresses “trust that this Jubilee… will foster an encounter” with these and other religions that will “open us to even more fervent dialogue” toward greater knowledge and understanding, “eliminate every form of closed-mindedness and disrespect and drive out every form of violence and discrimination.”

He also recalls the relationship between justice and mercy as “two dimensions of a single reality that…culminates in the fullness of love.”

“God does not deny justice,” he continues. “He rather envelopes it and surpasses it with an even greater event (mercy) in which we experience love as the foundation of true justice.”

The pope concludes the bull with an invocation to Mary, witness to God’s mercy and recalls saint who dedicated their lives to making God’s mercy known, namely the Polish St Faustina Kowalska.

After excerpts from the document were read on Saturday evening, Pope Francis gave a copy of the bull to the cardinal archpriests of each of the four papal basilicas in Rome, as well as to cardinals from the different continents, representing the Church throughout the world. 

As with all Jubilees, a plenary indulgence is granted during the Holy Year of Mercy for those who fulfill all of the usual requirements.

The Holy Year will conclude on November 20, 2016, on the feast of Christ the King. 

 

Read the Bull of Indiction of Jubilee of Mercy - Misericordiae Vultus / The Face of Mercy

 

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Source: News.va

 


Español

El Papa Francisco presenta la Bula de Convocación del Jubileo de la Misericordia

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El sábado por la tarde, el Papa Francisco procedió con la presentación de la Bula de Convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia que comenzará el 8 de diciembre.

Monseñor Leonardo Sapienza, Protonotario Apostólico, leyó en presencia del Papa algunos extractos del documento oficial de convocatoria del Año Santo extraordinario junto a la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.

Posteriormente, el Santo Padre presidió, en la basílica vaticana, las Vísperas para el Domingo de la Divina Misericordia.

La bula, titulada, "Misericordiae Vultus" o "El Rostro de la Misericordia" abre con la declaración, "Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra."

En el documento, el Papa Francisco dice que  el Año Santo está “dedicado a vivir la misericordia en nuestra vida diaria” la cual Dios “extiende constantemente a todos nosotros.”

Él explica que el año dará inicio el 8 de diciembre conmemorando tanto la festividad de la Inmaculada Concepción como el 50vo. aniversario de la clausura del Concilio Vaticano Segundo, el cual hizo un llamado a la iglesia a proclamar el Evangelio al mundo en nuevas maneras, trayendo la misericordia de Dios a todo el mundo.

Una vez que la Puerta Santa sea abierta el 8 de diciembre, serán abiertas las Puertas Santas de las otras basílicas papales en los días subsecuentes. Así mismo, como signo de comunión de toda la Iglesia universal, el papa ha pedido que todas las diócesis en el mundo abran una “Puerta de la Misericordia” similar para realizar las celebraciones locales del Jubileo.

El documento desarrolla tres temas centrales:

Primero, el Papa Francisco elabora la comprensión teológica de la misericordia de Dios, explicando el papel de la misericordia en la vida de las personas y de la Iglesia, que son tanto beneficiarios como testigos de la misericordia de Dios en el mundo.

Según las palabras del Papa, “La misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueve en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo.”

"La misericordia es el fundamento mismo de la vida de la Iglesia,” y continua, "la credibilidad de la Iglesia se expresa en la manera en que muestra su amor misericordioso y compasivo."

Recuerda que el lema del Año Santo es "Misericordioso como el Padre."

“Donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre," escribe. "Dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia."

Como segundo tema, el Papa ofrece formas prácticas para vivir bien el Año Santo: ir en peregrinación como un "estímulo para la conversión"; no juzgar o condenar, sino perdonar y dar, evitar el chisme, la envidia y los celos; tener un corazón abierto a las periferias de la sociedad y traer consuelo, misericordia y solidaridad a las personas que viven en situaciones precarias; realizar las obras corporales y espirituales de misericordia con alegría; y celebrar la iniciativa "24 horas para el Señor", que fomenta la oración y el Sacramento de la Reconciliación, en todas las diócesis durante la Cuaresma.

También se dirige a confesores, alentándolos a ser "signos auténticos de la misericordia del Padre." El Papa nos dice que durante la Cuaresma del Año Santo enviará "Misioneros de la Misericordia"– sacerdotes a quienes otorgará "la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica." Ellos serán "sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón," nos dice.

Como tercer tema, el Papa emite un llamado particular pidiendo justicia y conversión. Les pide a miembros de organizaciones criminales, y a involucrados en la corrupción, a cambiar sus vidas y a abrazar la misericordia de Dios.

También señala que tanto el Judaísmo como el Islam "consideran la misericordia como uno de los atributos más importantes de Dios." Y expresa, "confío en que este jubileo... pueda favorecer un encuentro" con estas y otras religiones que "nos haga más abiertos al diálogo" hacia un mayor conocimiento y entendimiento, "elimine toda forma de cerrazón y falta de respeto y aleje cualquier forma de violencia y discriminación."

También nos recuerda la relación existente entre la justicia y la misericordia como “dos dimensiones de una realidad singular que… culmina en la plenitud del amor.”

“Dios no rechaza la justicia. Él la engloba y la supera en un evento superior (misericordia) donde se experimenta el amor que está a la base de una verdadera justicia."

El Papa concluye la bula con una invocación a María, testigo de la misericordia de Dios y recuerda a quien dedicó su vida a dar a conocer la misericordia de Dios, es decir la Polaca Santa Faustina Kowalska.

Después que los extractos del documento fueron leídos el sábado por la noche, el Papa Francisco entregó una copia a los cardinales arciprestes de cada una de las cuatro basílicas papales en Roma, así como a los cardenales de los distintos continentes, que representan la Iglesia en todo el mundo.

Al igual que con todos los Jubileos, se concede una indulgencia plenaria durante el Año Santo de la Misericordia a quienes cumplan con todos los requisitos habituales.

El Año Santo concluirá el 20 de noviembre de 2016, en la fiesta de Cristo Rey.

Lea la Bula de Convocación del Jubileo de la Misericordia - Misericordiae Vultus / El Rostro de la Misericordia

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Fuente: News.va