Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Entre memoria y esperanza. Así debe ser nuestra oración, dijo el Papa en su homilía

Pope at Santa Marta: A lesson in contemplative prayer

Publish date: Tuesday, February 3, 2015

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Daily contemplation of the Gospel helps us to have true hope, said Pope Francis Tuesday morning during Mass celebrated in the Casa Santa Marta chapel. In his homily, the Pope again urged people to take 10 minutes out of their day to pick up the Gospel and talk to the Lord, rather than waste it on TV soap operas or listening to other peoples’ gossip.

Focusing on the passage from the Letter to the Hebrews on hope, Pope Francis said that “keeping our gaze fixed on Jesus” is the core of hope.  He stressed that if we do not listen to the Lord, we may be “optimistic or positive” people but without the hope that we learn “from contemplating Christ”.  

This led the Holy Father to speak of "contemplative prayer”.  The Pope said that "it is good to pray the Rosary every day", to talk "with the Lord, when we have a problem, or the Virgin Mary or the Saints ..". But, "contemplative prayer" is important and this can only be done "with the Gospel in hand":

He said: "'How do I contemplate with today’s Gospel? I see that Jesus was in the middle of the people, he was surrounded by a large crowd. Five times this passage uses the word 'crowd'. Did Jesus ever rest? This would lead me to think: 'Always with the crowd ...'. Most of Jesus’ life was on the streets, with the crowd. Did he ever rest? Yes, once, says the Gospel, he was sleeping on the boat but the storm came and the disciples woke him. Jesus was constantly in the midst of the people. And this is how we look at Jesus, contemplate Jesus, imagine Jesus. And so I tell Jesus what comes to my mind to tell him".

Continuing his reflection on today's Gospel, Pope Francis spoke of how Jesus realizes that a sick woman in the crowd touched him. Jesus, the Pope said, "not only understands the crowd, he feels the crowd", "he feels the heartbeat of each of us, everyone. He cares for each and every one of us, always!".

The case of the chief of the synagogue who goes "to speak to him of his daughter who was seriously ill” is similar: [Jesus] leaves everything to takes care of the matter. The Pope went on to depict the scene: Jesus arrives in the home, the women are crying because the little girl is dead, but the Lord tells them to be calm and they scorn him. Here, the Pope said, we see "the patience of Jesus."

And then after the resurrection of the child, instead of saying "Praise be God!", Jesus  tells them: "Please give her something to eat". Pope Francis noted "Jesus always thinks of the little things."

The Pope then pointed out "What I have just done with this Gospel is a prayer of contemplation: take up the Gospel, read and imagine the scene, imagine what happens and talk to Jesus, from the heart":

"And with this we allow hope to grow, because we have our gaze fixed, we keep our eyes fixed on Jesus. We should all carry out this contemplative prayer. 'But I have so much to do!'. At home, 15 minutes, pick up the Gospel, a small passage, imagine what happened and talk with Jesus about it. So your gaze will be fixed on Jesus and not so much on a TV soap opera, for example. Your ears will be focused on the words of Jesus and not so much on your neighborhood gossip ... ".

"This is how contemplative prayer helps us in hope. Living the substance of the Gospel. Always pray”.

Pope Francis invited people to "pray your prayers, pray the rosary, talk with the Lord, but also carry out this contemplative prayer keeping your gaze fixed on Jesus". Hope comes from this prayer, he said, adding "our Christian life unfolds in that context, between memory and hope":

"Memory of our past journey, memory of so many graces received from the Lord. And hope, looking at the Lord, who is the only one who can give me hope. And in order to gaze at the Lord, to know the Lord, we pick up the Gospel and carry out this contemplative prayer. Today, for example, try for 10 minutes - 15, no more – to read the Gospel, picture it and say something to Jesus. And nothing more. And so your knowledge of Jesus will be bigger and your hope will grow. Do not forget, keeping our eyes fixed on Jesus. And in order to do this contemplative prayer".

(from Vatican Radio)

Image Credit: Luke Jones on Flickr


Español

Entre memoria y esperanza. Así debe ser nuestra oración, dijo el Papa en su homilía

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La contemplación cotidiana del Evangelio nos ayuda a tener la verdadera esperanza. Es cuanto subrayó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, la primera del mes de febrero.

El Pontífice exhortó nuevamente a los fieles a leer el Evangelio cada día, al menos durante diez minutos, para dialogar con el Señor, en lugar de perder tiempo mirando una telenovela o escuchando los chismes del vecino.

¿Cuál es el centro de la esperanza?, se preguntó Francisco. Tener “fija la mirada sobre Jesús”, fue su respuesta. El Santo Padre desarrolló su homilía a partir del pasaje de la Carta a los Hebreos que se detiene precisamente sobre la esperanza.

Y subrayó que sin escuchar al Señor tal vez podamos igualmente “tener optimismo y ser positivos”, pero la esperanza “se aprende mirando a Jesús”.

Refiriéndose a la oración “de contemplación”, el Pontífice observó que “es bueno rezar el Rosario todos los días”, hablar “con el Señor, cuando tengo una dificultad, o con la Virgen o con los Santos...”. Pero – añadió  – es importante realizar la “oración de contemplación” y ésta sólo se puede hacer “con el Evangelio en la mano”:

“¿Cómo realizo la contemplación con el Evangelio de hoy? Veo que Jesús estaba en medio de la muchedumbre, que en torno a él había mucha gente. Cinco veces dice este pasaje la palabra ‘muchedumbre’. Pero yo puedo pensar: ¿Jesús, no descansaba?… Siempre con la muchedumbre. Pero la mayor parte de la vida de Jesús la ha pasado en la calle, con la muchedumbre. ¿Pero no descansaba?; Sí, una vez: dice el Evangelio, que dormía en la barca. Pero llegó la tempestad y los discípulos lo despertaron. Jesús estaba continuamente entre la gente. Y se mira a Jesús así, contemplo a Jesús así, me imagino a Jesús así. Y le digo a Jesús lo que me viene a la mente”.

El Papa también dijo comentando el Evangelio del día que Jesús se da cuenta de que había una mujer enferma en medio de aquella muchedumbre que lo toca. Jesús – explicó Francisco –  “no sólo entiende a la muchedumbre, siente a la muchedumbre”, “siente el latido del corazón de cada uno de nosotros, de cada uno.

¡Siempre se ocupa de todos y de cada uno!” Lo mismo sucede –  añadió –  cuando el jefe de la sinagoga va “a contarle de su hijita enferma gravemente: y Él deja todo y se ocupa de esto”.

El Santo Padre continuó imaginando cuanto sucedió en aquellos momentos: Jesús llega a esa casa, las mujeres lloran porque la niña ha muerto, pero el Señor les dice que estén tranquilas y la gente se burla de él. Aquí – dijo el Papa – se ve “la paciencia de Jesús”. Y después de la resurrección de la niña, en lugar de decirles “¡Fuerza Dios!”, les dice: “Por favor denle de comer”. “Jesús  – notó el Pontífice – tiene siempre pequeños detalles”.

“Lo que yo he hecho con este Evangelio – dijo también Francisco – es precisamente la oración de contemplación: tomar el Evangelio, leer e imaginarme en la escena, imaginarme qué cosa sucede y hablar con Jesús, como me viene del corazón.

“Y con esto nosotros hacemos crecer la esperanza, porque tenemos fija la mirada sobre Jesús. Hagan esta oración de contemplación. ‘¡Pero tengo tanto que hacer!’; ‘pero en tu casa, 15 minutos, toma el Evangelio, un pasaje pequeño, imagina qué cosa ha sucedido y habla con Jesús de aquello. Así tu mirada estará fija sobre Jesús, y no tanto sobre la telenovela, por ejemplo; tu oído estará fijo sobre las palabras de Jesús, y no tanto sobre las charlas del vecino, de la vecina…”.

“Y así  – reafirmó el Papa – la oración de contemplación nos ayuda en la esperanza. Vivir de la sustancia del Evangelio. ¡Rezar siempre!”.

Francisco invitó a “rezar las oraciones, a rezar el Rosario, a hablar con el Señor, pero también a hacer esta oración de contemplación para tener nuestra mirada fija sobre Jesús”. De esta oración –  añadió – “viene la esperanza”. Y así “nuestra vida cristiana se mueve en ese marco, entre memoria y esperanza”:

“Memoria de todo el camino pasado, memoria de tantas gracias recibidas por el Señor; y esperanza, mirando al Señor, que es el único que puede darme la esperanza. Y para mirar al Señor, para conocer al Señor tomemos el Evangelio y hagamos esta oración de contemplación. Hoy, por ejemplo, aparten diez minutos, no más de quince, lean el Evangelio, imaginen y digan algo a Jesús. Y nada más. Y así su conocimiento de Jesús será más grande y su esperanza crecerá. No se olviden, teniendo fija la mirada sobre Jesús. Y para esto la oración de contemplación”.

(María Fernanda Bernasconi - RV).

(from Vatican Radio)

Image Credit: Luke Jones on Flickr