Catholic Diocese of Dallas

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En Español - Notas y Citas para Reflexionar en la Divina Misericordia

Notes and Quotes for Reflection on Divine Mercy

Publish date: Friday, April 1, 2016

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From Creation, God has revealed his nature as love itself, in Sacred Scripture and most perfectly in the life, Passion, Death, and Resurrection of his Son, Jesus. Saints have also borne witness to God’s unfathomable love, e.g., in the writings of Augustine, Aquinas, Catherine of Siena, Francis of Assisi, Margaret Mary Alacoque, and Therese of Lisieux.

In his second encyclical, Rich in Mercy, St. John Paul II offers an extended meditation on the mystery
of God’s mercy, which he calls “the greatest of the attributes and perfections of God” (Dives in Misericordia, no. 13). He returned to this theme throughout his pontificate:

As a gift to humanity, which sometimes seems bewildered and overwhelmed by the power of evil, selfishness, and fear, the Risen Lord offers His love that pardons, reconciles, and reopens hearts to love. It is a love that converts hearts and gives peace. How much the world needs to understand and accept Divine Mercy!

Lord, who reveals the Father’s love by Your death and Resurrection, we believe in You and confidently repeat to You today: Jesus, I trust in You, have mercy upon us and upon the whole world.

—St. John Paul II,
Regina Caeli Message
Divine Mercy Sunday, April 3, 2005

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What is mercy if not the boundless love of God, who confronted with human sin, restrains the sentiment of severe justice and, allowing Himself to be moved by the wretchedness of His creatures, spurs Himself to the total gift of self, in the Son’s cross . . . ?

Who can say that he is free from sin and does not need God’s mercy? As people of this restless time of ours, wavering between the emptiness of self-exaltation and the humiliation of despair, we have a greater need than ever for a regenerating experience of mercy.

—St. John Paul II,
Regina Caeli Message,
April 10, 1994

Pope Benedict XVI called John Paul “a great apostle of Divine Mercy” and echoed his predecessor’s thoughts:

In our time, humanity needs a strong proclamation and witness of God’s mercy. Beloved John Paul II, a great apostle of Divine Mercy, prophetically intuited this urgent pastoral need. He dedicated his second Encyclical to it and throughout his pontificate made himself a missionary of God’s love to all peoples.

—Pope Benedict XVI,
Angelus Message,
September 16, 2007

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Mercy is the central nucleus of the Gospel message; it is the very name of God, the Face with which he revealed himself in the Old Covenant and fully in Jesus Christ, the incarnation of creative and redemptive Love. May this merciful love also shine on the face of the Church and show itself through the sacraments, in particular that of Reconciliation, and in works of charity, both communitarian and individual. May all that the Church says and does manifest the mercy God feels for man.

—Pope Benedict XVI,
Regina Caeli Address,
March 30, 2008

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This text was originally published on www.USCCB.org.

Copyright © 2016, United States Conference of Catholic Bishops, Washington, DC. All rights reserved.

Quotes from Pope Benedict XVI and Pope John Paul II, copyright © 1994, 2007, 2008, Libreria Editrice Vaticana, Vatican City State. All rights reserved. Used with permission.

 

 

 


Español

Notas y Citas para Reflexionar en la Divina Misericordia

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Desde la Creación, Dios ha revelado su naturaleza como amor mismo, en la Sagrada Escritura y más perfectamente en la vida, Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo, Jesús. Los santos también han dado testimonio del amor insondable de Dios, por ejemplo en los escritos de Agustín, Tomás de Aquino, Catalina de Siena, Francisco de Asís, Margarita María de Alacoque y Teresa de Lisieux.

En su segunda encíclica, Rico en Misericordia, San Juan Pablo II ofrece una extensa meditación sobre el misterio de la misericordia de Dios cuando lo llama “el más grande entre los atributos y las perfecciones de Dios” (Dives in misericordia, 13). Durante su pontificado volvió a este tema una y otra vez:

A la humanidad, que a veces parece extraviada y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece como don su amor que perdona, reconcilia y suscita de nuevo la esperanza. Es un amor que convierte los corazones y da la paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Misericordia divina!

Señor, que con tu muerte y resurrección revelas el amor del Padre, creemos en ti y con confianza te repetimos hoy: ¡Jesús, confío en ti, ten misericordia de nosotros y del mundo entero!

—San Juan Pablo II
Mensaje para el Regina Coeli 
Domingo de la Divina Misericordia, 3 de abril de 2005

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¿Qué es la misericordia sino el amor sin límites de Dios, que ante el pecado del hombre, frenando el sentimiento de una severa justicia, casi se deja enternecer por la miseria de la criatura, y va hasta el don total de sí, en la cruz del Hijo?

. . . ¿Quién puede decir que está sin pecado y que no necesita la misericordia de Dios? Nosotros, hombres de este tiempo tan inquieto, oscilante entre el vacío de la autoexaltación y el abatimiento de la desesperación, necesitamos más que nunca una experiencia regeneradora de misericordia.

—San Juan Pablo II
Mensaje para el Regina Coeli
10 de abril de 1994

El Papa Emérito Benedicto XVI ha llamado a Juan Pablo II “un gran apóstol de la Misericordia Divina” y repitió los pensamientos de su predecesor:

En nuestro tiempo, la humanidad necesita que se proclame y testimonie con vigor la misericordia de Dios. El amado Juan Pablo II, quien fue un gran apóstol de la Misericordia Divina, intuyó de modo profético esta urgencia pastoral. Dedicó al Padre misericordioso su segunda encíclica, y durante todo su pontificado se hizo misionero del amor de Dios a todos los pueblos.

—Papa Benedicto XVI
Mensaje para el Angelus
16 de septiembre de 2007

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La misericordia es el núcleo central del mensaje evangélico, es el nombre mismo de Dios, el rostro con el que se reveló en la Antigua Alianza y plenamente en Jesucristo, encarnación del Amor creador y redentor. Este amor de misericordia ilumina también el rostro de la Iglesia y se manifiesta mediante los sacramentos, especialmente el de la Reconciliación, y mediante las obras de caridad, comuni- tarias e individuales. Que todo lo que la Iglesia dice y realiza, manifieste la miseri- cordia que Dios tiene para con el hombre.

—Papa Benedicto XVI
Mensaje para el Regina Coeli
30 de marzo de 2008

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Este artículo fue publicado por primera vez en www.USCCB.org.

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Las citas del papa Benedicto XVI y papa Juan Pablo II, copyright © 1994, 2007, 2008, Libreria Editrice Vaticana, Cuidad del Vaticano. Todos los derechos reservados. Utilizados con permiso.