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COVID-19 1.10.2020


Statement of Bishop Edward J. Burns of the Catholic Diocese of Dallas on Governor Abbott's decision to deny refugee resettlement in Texas
Declaración del Obispo Edward J. Burns de la Diócesis Católica de Dallas acerca de la decisión tomada por el Gobernador Abbott de negar el reasentamiento de refugiados en Texas

  • English

    I am greatly disappointed to learn of Governor Greg Abbott's decision to no longer allow refugees to resettle in Texas.  This is unfortunate given our state's long history in working to resettle those fleeing dangerous, often life-and-death situations in their own countries.  They include many who are escaping religious persecution and violence in other parts of the world.

    The Diocese of Dallas has been grateful for the outstanding, compassionate work done by Catholic Charities Dallas in partnership with the United States government to resettle men, women, and children who are desperate to find safety and freedom.  All of the refugees served in this way have been thoroughly screened and approved for resettlement by the Department of Homeland Security Office of Refugee and Resettlement.

    While some headlines read “Texas’ Inn for refugees is full”, let’s remember that when Mary and Joseph were told that the inn was full, the innkeeper at least did what he could, he offered his last bit of shelter to them, a simple stable with a manger.  They were not turned away.  Which gives fullness to the words Jesus spoke to his disciples, “For I was a stranger and you welcomed me” (Mt 25:35).

    I pray Governor Abbott will reconsider his decision and join the 41 other U.S. governors, including 18 Republican governors, who have provided written consent to continue refugee resettlement in their states. 

    Bishop Edward Burns joins his brother bishops around the state in the following:

    TCCB Statement on Governor Abbott’s Letter Denying Consent

    Governor Greg Abbott’s decision to turn away refugees from the great state of Texas is deeply discouraging and disheartening. While the Texas Catholic Conference of Bishops respects the governor, this decision is simply misguided. It denies people who are fleeing persecution, including religious persecution, from being able to bring their gifts and talents to our state and contribute to the general common good of all Texans. The refugees who have already resettled in Texas have made our communities even more vibrant. As Catholics, an essential aspect of our faith is to welcome the stranger and care for the alien. We use this occasion to commit ourselves even more ardently to work with all people of good will, including our federal, state and local governments, to help refugees integrate and become productive members of our communities.

  • Español

    Me encuentro sumamente decepcionado al enterarme de la decisión tomada por el gobernador Greg Abbott de no permitir que los refugiados sean reasentados en Texas. Esto es desafortunado dada la larga historia de nuestro estado en la labor de reasentar a quienes huyen de situaciones peligrosas, a menudo situaciones de vida o muerte en sus propios países, incluyendo a muchas personas que están escapando de la persecución religiosa y la violencia en otras partes del mundo. 

    La Diócesis de Dallas se encuentra muy agradecida por la labor excepcional y compasiva realizada por Caridades Católicas de Dallas en asociación con el gobierno de los Estados Unidos para reasentar a hombres, mujeres y niños que se encuentran desesperados por encontrar seguridad y libertad. Todos los refugiados atendidos de esta manera han sido examinados y aprobados  para su reasentamiento por la Oficina de Refugiados y Reasentamiento del Departamento de Seguridad Nacional.

    Si bien algunos titulares dicen, "El albergue para refugiados en Texas está lleno", recordemos que cuando se le dijo a María y José que la posada estaba llena, el mesonero al menos hizo lo que pudo, les ofreció su último refugio, un simple establo con un pesebre. No fueron rechazados. Esto da plenitud a las palabras que Jesús dijo a sus discípulos: "Fui forastero y me acogieron". (Mt 25,35).

    Le pido a Dios que el gobernador Abbott reconsidere su decisión y se una a los otros 41 gobernadores estadounidenses, incluyendo a 18 gobernadores republicanos, que han dado su consentimiento por escrito para continuar el reasentamiento de refugiados en sus estados.

    El Obispo Edward Burns se une a sus hermanos obispos en todo el estado en la siguiente declaración:

    Declaración de la Conferencia de Obispos Católicos de Texas sobre la Carta del Gobernador Abbott Negando Consentimiento

    La decisión del gobernador Greg Abbott rechazar a los refugiados del gran estado de Texas es profundamente decepcionante y desalentadora. Si bien la Conferencia Católica de Obispos de Texas respeta al gobernador, esta decisión es simplemente errónea. Niega que las personas que huyen de la persecución, incluyendo la persecución religiosa, puedan traer sus dones y talentos a nuestro estado y contribuir al bien común general de todos los tejanos. Los refugiados que ya se han reasentado en Texas han hecho que nuestras comunidades sean aún más vibrantes. Como Católicos, un aspecto esencial de nuestra fe es acoger al forastero y cuidar del extranjero. Utilizamos esta ocasión para comprometernos aún más ardientemente a trabajar con todas las personas de buena voluntad, incluidos nuestros gobiernos federales, estatales y locales, para ayudar a los refugiados a integrarse y convertirse en miembros productivos de nuestras comunidades.