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El Sacramento de la Confirmación para Jóvenes
Un Libro Blanco1 de la Diócesis de Dallas

Una Declaración de la Oficina de Ministerio para Jóvenes, Jóvenes Adultos y Pastoral Universitaria, Departamento de Servicios Catequéticos, Oficina Diocesana de Escuelas Católicas y Oficina de Culto Sagrado

    El documento de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos del 2012, Discípulos llamados a dar testimonio: La Nueva Evangelización2 nos recuerda “La tarea que tiene la Iglesia en formar Católicos que estén dispuestos a comunicar y dar testimonio de la fe.” Normativamente, en la Diócesis de Dallas el Sacramento de la Confirmación es administrado a jóvenes en el octavo grado.3 Creemos que la Confirmación es un encuentro con Cristo que evoca la gracia y generosidad de Dios, por medio del don del Espíritu Santo. A través de este sacramento, los adolescentes son integrados a una participación activa y significativa en la vida de la Iglesia. La formación eficaz crea un ambiente en el que el adolescente puede ser moldeado, inspirado, animado, transformado y habilitado para participar activamente en el Cuerpo de Cristo. 

       Como líderes de la Iglesia en la Diócesis de Dallas, estamos llamados a evaluar la efectividad de los programas de formación existentes, reconsiderando y re-imaginando la manera en que la preparación sacramental actual satisfaga las necesidades del adolescente. La formación para la Confirmación en primera instancia a largo plazo y, posteriormente, a corto plazo debe ofrecer oportunidades para un auténtico discipulado y conectar al adolescente con una comprensión, compromiso y participación más plena en una jornada de fe a lo largo de toda la vida. 

     En lugar de entender la Confirmación como una "meta" o una "graduación de educación religiosa", creemos que la labor que realiza el Espíritu Santo a través de este sacramento es dinámica, continua y evidente en la vida parroquial, y poderosa en la conformación de nuestra joven Iglesia como discípulos de Jesucristo. La comunidad parroquial sirve como un currículo viviente para integrar a nuestros jóvenes en su desarrollo — sacramentalmente, litúrgicamente, espiritualmente — y fortalecer los valores Católicos, creando testigos vivos del Evangelio. Nuestro objetivo principal es logrado solamente si todos los miembros de la comunidad parroquial trabajan colaborativamente para crear sendas de formación para la recepción del Sacramento de la Confirmación. En lugar de entender la Confirmación como "una meta," la senda formativa necesita dar un giro hacia la formación de jóvenes discípulos llamados a dar testimonio

     El sacramento de la Confirmación es tanto una invitación de amor como un don de Dios. Debemos destacar que la fe del adolescente debe ser instruida y fomentada en el seno familiar, el primer maestro del adolescente. Con el tiempo, la formación en la fe se extiende a la inclusión de la escuela Católica/formación de fe parroquial y la comunidad parroquial. Juntos, estos importantes grupos ayudan al adolescente a seguir descubriendo el amor de Dios. La Confirmación debe ser recibida libremente en fe y en amor. El proceso de formación debe involucrar activamente a la familia mediante la creación de un entorno que apoye y estimule la generosa respuesta del adolescente al llamado universal a la santidad de la Iglesia.

      Existen verdades básicas involucradas en el proceso de formación para el sacramento de la Confirmación. En primer lugar, la comunidad parroquial es el locus para la preparación y celebración de la Confirmación. Incluidos en la comunidad parroquial se encuentran los jóvenes de la escuela parroquial, los jóvenes que reciben educación en el hogar, los que asisten a otra escuela Católica y los jóvenes registrados en programas parroquiales de formación de fe. En segundo lugar, las sendas al discipulado son presentadas a estos grupos a través de las escuelas Católicas, el ministerio de jóvenes, la educación en el hogar y la catequesis parroquial. Posteriormente, cuando es tiempo de una preparación a corto plazo para la Confirmación, todas las sendas se transforman en un programa unificado. En tercer lugar, los adolescentes que realmente son discípulos aprendices de Jesús reciben el testimonio de la parroquia: los feligreses exhortan a los jóvenes a compartir y profundizar su fe. La colaboración de la comunidad parroquial en la formación del adolescente fomenta un sentido de pertenencia y participación y crea un poderoso apoyo al testimonio y discipulado permanentes. Dentro de cada comunidad parroquial, el Espíritu Santo se mueve libremente y proporciona la gracia para colaborar en la formación. 

       El Manual de Directrices Sacramentales de la Diócesis señala un período de dos años de preparación. Este "período" no se mide en semanas, horas lectivas, listas de verificación, horas de servicio o dominio de los objetivos del currículo. No hay un programa que funcione mejor para cada circunstancia. Debe planificarse tanto la formación a largo plazo como la preparación a corto plazo para la Confirmación, y ambas deben satisfacer las necesidades del adolescente. En general, los siguientes elementos son fundamentales para la construcción de un programa de formación a largo plazo

  • Una amplia estructura para formación sistemática
  • Capacitación y formación, de catequistas/líderes de jóvenes/maestros de escuela/y padres de familia en aptitudes utilizadas en los programas formativos de Confirmación, 
  • Oportunidades para que los adolescentes sean estimulados, acogidos, capacitados y puestos como discípulos aprendices de Jesucristo 
  • Invitaciones y estímulo de la comunidad parroquial para que los candidatos de Confirmación se integren y participen en la vida parroquial
  • Estímulo y afirmación de la familia y esponsor, especialmente a través de participación/integración en actividades de discipulado 

     La preparación a corto plazo pretende que los adolescentes comiencen a reconocer la inspiración y el poder del Espíritu Santo en su vida y que realicen avances reales como testigos del Evangelio. En lugar de contar horas de servicio, este lapso de tiempo debe ofrecer oportunidades para vivir el Evangelio a través de la acción. Construir los cimientos para un discipulado permanente es un tiempo intencional, planeado a enfocarse en el aprendizaje permanente de la fe en los jóvenes discípulos, incluyendo: 

  • desempacar los valores del Evangelio, especialmente el ministerio de Jesus en los Evangelios 
  • servicio-aprendizaje: invitación a vivir el Evangelio a través de la acción y la reflexión/procesamiento intencional de la experiencia de vida 
  • invitación a descubrir una relación aún más auténtica con Jesucristo a través de la oración y la reflexión 
  • Por último, exhortamos a que todas las personas responsables de la formación a corto plazo adopten una forma fresca, positiva y dinámica de pensar, hablar y entender el sacramento de la Confirmación. Nuestra visión para que los adolescentes reciban el sacramento de la Confirmación es que todos ellos tengan un sentido de pertenencia, tanto a la comunidad parroquial como, a la Iglesia universal. 

      La Confirmación completa, en el adolescente, la iniciación comenzada en el Bautismo, pero es solo el inicio de la jornada de fe. Las diversas sendas deben confluir en una jornada compartida ena través y con la comunidad parroquial.  Nuestro crecimiento en la fe nunca termina, y la Confirmación aporta un incremento en la gracia para sustentar la jornada. La joven Iglesia merece lo mejor que podamos ofrecerle: la preparación para la Confirmación es una preparación para la vida real, es decir, una invitación al encuentro y reflejo de Jesucristo, 
animada por el Espíritu Santo. El presente y el futuro de la Iglesia dependen de conformar discípulos fuertemente comprometidos a compartir y difundir la fe. El reciente documento Por los Siglos de los Siglos: el Ministerio de Liturgia con Adolescentes4 nos recuerda que la participación activa en la vida de la Iglesia "nace de un corazón reconciliado con Dios." Teniendo esto en mente, debemos trabajar conjuntamente para re-imaginar y comprender la Confirmación como el sacramento que fortalecerá todo lo que ayude a "invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia."5  Haciendo de esto nuestro principal objetivo, planificamos y 
nos preparamos para transformar a cada joven como discípulo comprometido de 
Jesucristo, a través del portal del Sacramento de la Confirmación. 

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Dado el 28 de Enero, 2015 

Memorial de Santo Tomas Aquino, Sacerdote y Doctor de la Iglesia 

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1Libro Blanco = es una declaración oficial, típicamente colaborativa escrita para verificar y desarrollar una 
comprensión más profunda de un tema en particular que es de interés para una audiencia más amplia. Un Libro Blanco pretende clarificar una realidad, con una sabiduría y entendimiento más profundo como resultado del esfuerzo. Un Libro Blanco es utilizado para ofrecer valiosa orientación a un grupo que está preocupado por un tema o problema en particular. 

2Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, Comité de Evangelización y Catequesis, Washington, D.C., 2012. 

3Manual de Directrices Sacramentales de la Diócesis de Dallas 2012, Confirmación n.1, p.3. 

4 National Federation for Catholic Youth Ministry (NFCYM) and Federation of Diocesan Liturgical 
Commissions (FDLC), For Ages Unending: The Ministry of Liturgy with Adolescents/Por los Siglos de los 
Siglos: el Ministerio de Liturgia con Adolescentes, 2014. n.35 

5 Constitución Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia, n.1 (1963)


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