Casos Matrimoniales y el Proceso de Anulación

INVESTIGACION DE UN MATRIMONIO PREVIO

Ofrecemos esta información para que conozca el proceso de anulación y la parte que juega el Demandante (la persona que solicita la anulación), el Demandado (ex-cónyuge) y el Tribunal Interdiocesano (La Corte de la Iglesia).

La Iglesia Católica cree que el matrimonio es un compromiso mutuo y exclusivo de por vida entre un hombre y una mujer. Ellos reciben y dan ayuda mutua y amor y de allí nacerán y crecerán los hijos. Cuando Católicos y Cristianos Ortodoxos se casan conforme a las normas de sus iglesias, o cuando personas de otras religiones se casan según sus normas o bajo la ley civil, la Iglesia Católica considera dichos matrimonios válidos. Si el esposo o la esposa han sido bautizados, la Iglesia considera su matrimonio como un sacramento y cree que una vez consumado, no puede ser disuelto por ningún poder humano, incluyendo la corte civil.

El matrimonio es un compromiso de por vida, y casarse es una de las decisiones más serias que las personas suelen tomar. Debido a que es tanta la inversión personal, de tiempo, energía, emoción y gasto económico cuando una pareja se casa, que pensar en el divorcio es casi imposible. Sin embargo, lo inevitable sucede a muchas parejas; por esta razón, la Iglesia Católica busca y dirige su ministerio para divorciados.

Mientras que apoya que el matrimonio es para siempre, la Iglesia ofrece hacer un estudio para determinar si existió algo que no funcionaba desde el comienzo del mismo. Quizás desde el mismo día de la boda, la pareja no llenaba uno o más de los elementos que la Iglesia Católica considera como esenciales para la validez del matrimonio. De probarse cierto, la Iglesia puede declarar el matrimonio nulo, indicando que nunca existió la fuerza permanente que lo atara para siempre a éste. La declaración de la Iglesia de nulidad, es una decisión basada en las pruebas, que demuestran que desde el día de la boda faltaba algún elemento esencial para el matrimonio.

Tales decisiones son realizadas y tomadas por medio del Tribunal eclesiástico, el Tribunal de la Iglesia, establecido en la Diócesis para ayudar al Obispo a dar un juicio en un tiempo considerable a ambas partes.

Al estudiar y decidir sobre peticiones de anulación presentadas a la Iglesia, el Tribunal busca el bien espiritual de las personas  involucradas. El Tribunal no intenta reprochar a nadie por la separación matrimonial ni impone consecuencias civiles en una decisión eclesiástica.  Una decisión de nulidad no hace que los hijos se conviertan en ilegítimos.  Ni se puede usar para cuestionar la paternidad o para influir en la corte civil para que establezca o cambie los términos del divorcio, la custodia de los niños, la ayuda o convenio económico. Si un matrimonio es considerado nulo por el Tribunal, los cónyuges estarán en libertad para casarse de nuevo por la Iglesia Católica siempre y cuando todos los requisitos establecidos por el Tribunal se hayan cumplido. Como consecuencia de dicha libertad, los cónyuges católicos en la nueva unión pueden participar plenamente en la vida de la Iglesia.

Alegaciones de Invalidez
 
Pueden ser muchas las razones por las que a  un matrimonio le falte uno o más de los elementos básicos que vinculan al mismo, y es imposible presentar y explicar aquí toda la lista de causas. Sin embargo, muchas responden por lo menos a una de las siguientes preguntas:

¿La ceremonia matrimonial fue legalmente reconocida por  la Iglesia Católica?

¿Eran los novios libres para casarse?

¿Estaban los cónyuges preparados adecuadamente para entender, aceptar y cumplir los derechos y obligaciones del matrimonio?

¿Intentaban los cónyuges aceptar y cumplir lo que, según la tradición de la Iglesia Católica, ha sido enseñado como el plan de Dios para el matrimonio?

Si la persona responde honestamente “No” a una o más de estas preguntas y cree que se pueden aplicar a su matrimonio en el día de su boda, entonces es posible que existan alegaciones para que la Iglesia anule su matrimonio.

Pruebas de Invalidación

El matrimonio no es un asunto privado. La sociedad así lo reconoce. Su existencia ante la Iglesia y el Estado es legal. Es un asunto público y para los católicos bautizados el matrimonio en la Iglesia es una celebración sacramental ante la presencia del ministro eclesiástico y de la comunidad. Por lo tanto, las leyes de la Iglesia requieren que vayan más allá de un simple testimonio de la persona solicitando el proceso de anulación. La Iglesia considerará seriamente las declaraciones de los cónyuges. Nadie conoce mejor la verdad que ellos mismos.
 
Los testimonios adicionales proceden de testigos, personas que conocieron a los cónyuges durante su noviazgo y matrimonio y están dispuestas  a dar un testimonio al Tribunal. Los testigos pueden ser familiares, amigos o conocidos. Consejeros matrimoniales, sicólogos, doctores y otros profesionales también pueden ser testigos; pero estos últimos requieren de un “release” el cual es un documento firmado por una o ambas partes, según la persona sobre quien vayan a dar su testimonio. Expedientes médicos, militares, del gobierno o jurídicos pueden ser presentados como evidencia. En ocasiones, las transcripciones de acciones civiles, especialmente de anulación civil, pueden ofrecer pruebas que no se encuentran en otros lugares. En algunos casos el testimonio sobre la credibilidad de uno de los cónyuges (carácter) se puede aceptar.  La participación de los testigos es more factible si se asegura su cooperación anticipadamente.  El demandante debe informar a sus testigos que serán contactados por el Tribunal  para que den su testimonio. Así mismo se contactará al ex-cónyuge, los padres de ambos y testigos propuestos por ambas partes.

El Proceso de Anulación

Cualquier de los cónyuges puede solicitar una declaración de anulación para su matrimonio. Una persona puede solicitar una anulación en el Tribunal de la Diócesis Católica donde el matrimonio se llevó a cabo, donde vive el ex- cónyuge, donde la persona que pide la anulación reside presumiendo que el ex-cónyuge reside en la misma Conferencia Episcopal donde la mayoría de las pruebas se pueden acumular.  En algunos casos el Tribunal donde vive el ex cónyuge debe  dar el consentimiento para que se realice el proceso de anulación.

Para comenzar el proceso de nulidad que se realizará  aquí en la Diócesis de Dallas, el demandante debe pedir la asistencia de algún sacerdote, diácono o un abogado-procurador. Si es necesario, se puede poner en contacto con el Tribunal para obtener los nombres y las direcciones de estas personas.

Al llenar las formas necesarias, quien inicia el proceso (Demandante) debe de responder todas las preguntas verdaderamente y de forma completa. Las aplicaciones para un caso matrimonial y el cuestionario del demandante deben de estar escritos a máquina o con tinta negra, y firmados por el demandante y el sacerdote, diácono o por una persona laica, quien enviará todos los  documentos necesarios al Tribunal. El demandante debe guardar una copia de todo el material que se mande al Tribunal.

Los otros documentos que se deben mandar al Tribunal junto con la aplicación y el cuestionario son: el registro civil del matrimonio y de divorcio, una copia reciente del acta de bautismo original con sus notas marginales correspondientes, copia reciente del certificado de matrimonio por la Iglesia y copia del expediente prenupcial. Para protección legal de todos, ningún caso se aceptará hasta que el Tribunal haya recibido una copia del decreto final de divorcio civil firmado por el juez.

Decisión y Apelación

Cuando se haya recibido suficiente información, los hechos se presentan a un grupo de tres jueces, o a un solo juez para que de su decisión. Una sentencia afirmativa significa que pruebas suficientes han sido proporcionadas para probar que en el día de la boda, un elemento esencial del matrimonio no existía. Una decisión negativa significa que el matrimonio todavía persiste a los ojos de la Iglesia. Una sentencia afirmativa generalmente deber ser revisada por la Corte de Apelaciones. La Sentencia puede ser confrontada por cualquiera de las dos partes o por el Abogado Defensor del Vínculo. No podrá haber matrimonio por la Iglesia hasta que la sentencia afirmativa haya sido confirmada, y aprobada por la Corte de Apelaciones. Para ofrecer cierta seguridad que los hechos anteriores no puedan poner en riesgo a un matrimonio subsiguiente, el juez puede indicar que antes que se lleve a cabo un próximo matrimonio en la Iglesia, se participe en sesiones de orientación-preparación matrimonial. Además de eso, los Jueces pueden solicitar la verificación del cumplimiento de las obligaciones civiles y morales contraídas en el matrimonio anterior.

Tiempo y Costo

El Tribunal nunca puede garantizar de antemano, una decisión favorable en cualquier caso de anulación, dado que la sentencia se debe basar en los hechos que irán apareciendo durante la investigación. Por lo tanto, los planes para  un futuro matrimonio no se pueden hacer hasta que el caso se haya finalizado con una decisión afirmativa y se haya declarado a los cónyuges libres para casarse. El tiempo que se requiere varía según el caso y algunos de los elementos del mismo no dependen del Tribunal. El demandante debe notificar al Tribunal cualquier cambio de dirección o número telefónico y debe dirigir cualquier pregunta sobre su caso a su Abogado-Procurador. 
Una gran parte de los gastos del Tribunal de Dallas es asesorada por nuestras Parroquias. Si se requiere una evaluación sicológica para  completar el caso, se le pide al Demandante que pague por la evaluación. El Demandante deberá pagar también la cuota que requiere la Corte de Apelaciones.

Contactando al ex Cónyuge

 El Tribunal debe notificar al ex-cónyuge, (Demandado) o por lo menos debe  hacer el esfuerzo de ello. Las leyes de la Iglesia y naturalmente, la justicia básica requiere que la otra parte tenga la oportunidad de saber sobre la petición de anulación y pueda defender la validez del matrimonio. Por esta razón el Tribunal le pide la dirección del demandado, o la de alguien por medio del cual el demandado pueda ser contactado. Mientras que el Tribunal pide que el demandante notifique al demandado que espere recibir una carta del Tribunal, no requiere que el cónyuge tenga un contacto cara a cara con el Tribunal. Pero el Tribunal debe de hacer el esfuerzo de enviarle al demandado el derecho de ser oído.   Este derecho de ser oído incluye la oportunidad de conocer acerca de la petición, de ofrecerle información acerca del matrimonio, que de el nombre de testigos con quienes se pueda poner en contacto, de ser informado como va progresando y el poder confrontar la decisión final. El demandado puede elegir no ejercer este derecho de ser escuchado, esto no impedirá al Tribunal completar su investigación.

¿Tengo un Caso?

Cada caso es tan individual como son las personas involucradas. Mientras que a ninguno se le puede garantizar la anulación anticipadamente, la persona que piensa que su matrimonio haya podido tener algún defecto desde el principio debe solicitar un estudio de dicho matrimonio. Muchos han recibido justicia por medio del proceso de anulación. El personal del Tribunal hará todo lo posible para ayudarles en este asunto tan importante.



TRIBUNAL
CATHOLIC DIOCESE OF DALLAS

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